Los filtros I
Arranca la serie de cinco capítulos donde los vemos todos, y termina con uno de mis favoritos.
Antes, la división que conviene tener en la cabeza: hay filtros correctores (contraste, saturación, color) y filtros creativos (colores, desenfoques, efectos). Y unos cuantos que están a medias.
Black and White Conversion: tres métodos, y mi consejo es probar siempre entre conversión y realce de tonos, que son los que mejor resultado dan. Trae un color de filtro que reproduce los filtros de cristal de la fotografía analógica: el color elegido se aclara y su complementario se oscurece.
Bi-Color Filters: degradados de dos colores, de los creativos que yo casi no uso, porque es difícil que queden bien. El problema es que si lo aplicas entero tiñe todo, así que habría que meterlo con máscara de luminosidad o con muchos puntos de control.
Y dos deslizadores que verás en casi todos los filtros: sombras y toques de luz, que protegen esas zonas del efecto.
Primer vídeo de una serie de 5 dedicada exclusivamente a analizar los filtros y en la que acabaremos con un capítulo dedicado a mis filtros favoritos. En cada capítulo utilizo diferentes fotografías y añado cada uno de los filtros modificando sus ajustes para dejarlos a mi gusto. Veremos consejos de uso y cómo y cuándo aplicar cada uno.
En este primer capítulo vamos a analizar qué son y cómo funcionan los filtros desde el 1 al 11 de Color Efex Pro:
- B/W Conversion
- Bi-Color Filters
- Bi-Color User Defined
- Bleach Bypass
- Brilliance/Warmth
- Classical Soft Focus
- Color Stylizer
- Colorize
- Contrast Color Range
- Cross Balance
El reto de este capítulo
Los filtros analógicos, sin comprar cristales.
- Coge una foto de paisaje con cielo azul y nubes blancas.
- Aplica Black and White Conversion con el método de conversión.
- Ahora ve moviendo el color del filtro por toda la rueda, deteniéndote en el rojo, el amarillo y el azul, y mira qué le pasa al cielo cada vez.
- Quédate con uno y ajusta brillo y contraste.
Lo que quiero que descubras: que con el filtro rojo el cielo se vuelve casi negro y las nubes explotan, y con el azul pasa lo contrario. Eso es exactamente lo que hacían Ansel Adams y cualquier paisajista de película con un cristal delante del objetivo. Aquí lo tienes en un deslizador, y saber qué está haciendo es lo que separa elegirlo de acertarlo por casualidad.