La composición
Sé que este es el capítulo que a muchos os parece el menos importante, y voy a llevaros la contraria otra vez.
Mi definición de composición: el arte de identificar los elementos que forman parte de tu imagen y colocarlos de tal manera que el espectador tenga que recorrer la fotografía, dedicándole un rato a ese trabajo que a ti te ha costado componer, exponer, enfocar y procesar.
Y con "colocar" no me refiero a mover rocas ni cascadas. Me refiero a que eres tú quien se mueve: coges el trípode y lo vas cambiando de sitio hasta que esos elementos quedan de forma armónica.
Aquí van la buena y la mala noticia.
La buena: componer es facilísimo y, cuando lo interiorizas, no te cuesta tiempo. Pones el trípode, miras un poco y compones.
La mala: que yo sepa solo hay una manera de aprender, y es viendo fotografías. Muchas. Y analizándolas.
Sin composición tienes una postal correcta. Con ella tienes una foto ante la que alguien se para.
LA COMPOSICIÓN
Es el arte de identificar los elementos que forman parte de nuestra fotografía, y colocarlos de tal manera que el espectador tenga que recorrer la fotografía visualmente.
Obviamente, con colocar, me refiero a distribuirlos en la imagen, y como no podemos mover una roca o una cascada, y mucho menos una vía láctea, lo que toca es mover la cámara para que esos elementos guarden un sentido y armonía en nuestra imagen.
La buena noticia es que es algo relativamente sencillo y la mala es que solamente hay una manera de aprender a componer que es viendo y analizando muchas fotografías.
No hay trampa nos cartón. Se trata de ver, ver, ver, y analizar, analizar y analizar. Este es un ejercicio TREMENDAMENTE ÚTIL, realizar una selección de fotos periódicamente y, no solo verlas, sino analizar cómo están distribuidos los componentes. Esto es algo que yo hacía habitualmente cuando estaba empezando, en aquella época Facebook, 500px y flickr, seleccionaba 5 o 10 fotos y realizaba este ejercicio:
- Identificación de elementos: ¿qué hay en la foto?
- Colocación de los elementos
- Trayectoria que hacen los ojos
Haciendo esto de manera repetida, te darás cuenta de que automatizas esa tarea y, cuando te toca hacer una foto, en ese primer paso de “composición”, las cosas se van colocando solas.
LA COMPOSICIÓN EN FOTOGRAFÍA NOCTURNA
Todo esto ya lo hemos visto en alguna otra ocasión y, de hecho, recomiendo que echéis un ojo al capítulo de composición en fotografía de paisaje que creo que hay muchos ejercicios de este tipo pero, ¿qué particularidades nos encontramos en fotografía nocturna?
Pues básicamente tres cosas:
- Al ser de noche, “colocar” las cosas no es tan fácil.
- El cielo es la parte protagonista de nuestra foto. A esto hay que sumarle que tenemos que componer sin poder ver a tiempo real lo que hay en el cielo: es habitual realizar la composición sin estar viendo la Vía láctea; y, en el caso de los star trails, no podemos ver el movimiento terrestre que va a dejar esas trazas.
- Contaminación lumínica. Salvo en sitios realmente remotos, la contaminación lumínica de algún núcleo urbano se va a ver en nuestra imagen, así que, tenemos que pensar en integrarlo en nuestra foto final.
Una manera muy ingeniosa de ayudarnos a previsualizar “cosas” que van a pasar, tanto de día cómo de noche, en un lugar y hora determinado, es mediante Photopills y, con la realidad aumentada, poder ver cómo se va a disponer el arco de la vía láctea en nuestra imagen, o cómo se van a mostrar las trazas de las estrellas en nuestra foto.
LA COMPOSICIÓN DE LA VÍA LÁCTEA
Localizar por dónde va a salir y qué recorrido va a hacer el núcleo galáctico. Ya vimos en el apartado de planificación, cómo, en función de la época del año, éste varía.
Una vez que hemos previsto cómo sale el núcleo galáctico, es el momento de cuadrar la composición de nuestra fotografía. Tenemos que ver que componentes tenemos a mano, identificarlos y ordenarlos de una manera acorde a ese centro galáctico.
LA COMPOSICIÓN DE STAR TRAILS
Aquí, lo más sencillo, si quieres hacer una circumpolar pura, tienes que componer pensando en que vamos a incluir la polar en nuestro encuadre. Pero, para ello, es esencial conocer cómo localizar la Estrella Polar.
La Estrella Polar o Polaris es fácilmente localizable en el firmamento siguiendo estas sencillas instrucciones: Lo primero de todo es localizar la constelación de la Osa Mayor (también conocida como “el carro” o “la sartén”). Desde las dos últimas estrellas de la Osa Mayor que vemos representadas en la imagen trazamos una línea imaginaria de aproximadamente 5 veces la distancia entre estas dos estrellas y llegaremos a la Estrella Polar.
Sabremos si hemos acertado si esta estrella forma a su vez parte de una pequeña constelación llamada Osa Menor. Su figura se asemeja bastante a la forma de un pequeño cazo pero está invertida con respecto a la Osa Mayor.
Ahora bien, no siempre se quiere hacer un star trail circumpolar, sino que se pueden realizar fotografías hacia el esto u oeste. Ahí conseguiremos ver lo que se denomina ecuador celeste y cómo las estrellas van convergiendo hacia los polos.
En el próximo capítulo:
Hablaremos de la exposición, cómo exponer en la oscuridad, iluminación de la escena y parámetros de la cámara, entre otras cosas.
El reto de este capítulo
Analiza veinte fotos ajenas, con el dedo encima.
- Busca veinte fotografías nocturnas de fotógrafos que admires.
- En cada una, pon el dedo sobre la pantalla y recorre el camino que hace tu mirada: dónde entra, por dónde sigue, dónde se detiene.
- Escribe en una línea qué elemento te lleva de un sitio a otro: un río, una línea de rocas, un camino, la propia Vía Láctea.
- Y ahora haz lo mismo con cinco fotos tuyas.
Lo que quiero que descubras: que en las buenas siempre hay algo que te lleva, y que en las tuyas que no funcionan la mirada entra y se queda parada. Componer en nocturna es sobre todo eso: encontrar el elemento del primer plano que conduce al cielo. Cuando lo buscas a propósito, aparece en todas partes.