Ajustes básicos
Este es el capítulo en el que la foto empieza a cambiar de verdad. Vemos tres herramientas y el orden en que las uso: primero Calibración, donde subo la saturación del canal azul y te explico por qué eso afecta a toda la imagen y no solo al cielo, que es la confusión más común. Después el Mezclador de colores, para bajar los azules que se hayan ido de rosca con lo anterior. Y por último Ajustes básicos, que es la pestaña con la que se hace casi todo: exposición, sombras, blancos, negros, claridad y balance de blancos.
Terminamos revelando cinco fotos seguidas, una de ellas una aurora boreal. Vas a ver que cada una se resuelve en unos segundos, y que la diferencia no está en hacer muchas cosas sino en hacer cuatro en el orden correcto.
- CALIBRACIÓN
- MEZCLADOR DE COLORES
- AJUSTES BÁSICOS
Con estas 3 herramientas vamos a tener un punto de partida que será suficiente para finalizar el revelado en la mayor parted de las ocasiones. Veremos como conseguir una distribución tonal y cromática adecuada de una manera muy sencilla y aplicada de manera global a nuestros archivos RAW.
El reto de este capítulo
Diez segundos, un RAW y ningún ajuste local.
Busca en tu disco un RAW con cielo. Que sea uno de los que siempre has dado por perdido: subexpuesto, plano, de esos que abres y cierras. Cuanto peor, mejor.
Ábrelo y hazlo tú antes de ver cómo lo hago yo:
- En Calibración, sube la saturación del canal azul. Sube hasta arriba y mira qué pasa en toda la imagen, no solo en el cielo.
- Si el cielo se ha ido de rosca, corrígelo en el Mezclador de colores bajando la saturación del color azul. Fíjate en que estás tocando dos cosas distintas.
- Ahora, y solo ahora, ve a Ajustes básicos. Primero los tonos: exposición, iluminaciones, sombras, blancos y negros. Usa Alt para ver dónde recortas.
- Después el color: balance de blancos, intensidad y saturación.
- Cierra el panel y ponte un cronómetro. Repítelo con otra foto. Si has entendido el capítulo, la segunda te sale en menos de veinte segundos.
Lo que quiero que compruebes: que la diferencia entre el antes y el después no viene de haber hecho muchas cosas, sino de haber hecho cuatro en el orden correcto. Cuando lo tengas, dale al play y comprueba si hemos llegado al mismo sitio por el mismo camino.