La Toma de la Fotografía
Los consejos particulares de esta toma.
Material: cambio a un 70-200 y el trípode se vuelve crítico. Estamos haciendo exposiciones largas con una focal muy larga, de hasta 200 milímetros, y hacía bastante viento. Con esas tres cosas juntas, si el trípode no es estable las fotos salen trepidadas. Consejo concreto: abre las patas todo lo que puedas antes de disparar.
Los filtros, y aquí va el pro tip del capítulo. Normalmente uso filtros cuadrados de cristal con portafiltros: tres, ocho y diez pasos. Pero en viajes largos, o cuando voy a hacer sobre todo deportiva y toca andar mucho, no me llevo todo eso.
En su lugar llevo un filtro de densidad neutra variable, redondo, de rosca, en el que cambias la densidad girándolo. Que sea de buena calidad para evitar aberraciones. Ocupa nada, se enrosca en casi cualquier lente si tienes adaptadores, y te salva la vida, como en este caso. Échalo en la mochila por lo que pueda pasar.
Composición: había que hacer muchas pruebas, cambiando de 70 a 200 y moviéndose de sitio, porque cambiaban los edificios.
En este capítulo veréis la realización de las fotografías desde dentro de la cámara. Podréis ver el material que necesitamos para hacer cada foto, las diferentes composiciones escogidas, la configuración de la cámara, los parámetros de disparo y hasta el punto de enfoque. Absolutamente todo hasta que apretemos el disparador y tengamos el RAW en nuestra tarjeta.
- ¿Qué material necesitamos?
- Composición de la fotografía
- Configuración previa de la cámara
- Parámetros de cámara
- Enfoque en la fotografía
- A fotografiar
El reto de este capítulo
Prueba tu trípode antes de necesitarlo.
- Monta tu equipo más pesado con la focal más larga que tengas.
- Sal a un sitio con viento y haz una serie de fotos a un segundo de exposición.
- Repítelas con las patas poco abiertas y luego con las patas totalmente abiertas, más bajo.
- Amplía al 100 por cien y cuenta cuántas están nítidas en cada caso.
Lo que quiero que sepas antes de un viaje: hasta qué velocidad aguanta tu trípode con tu equipo y con viento. Es un número tuyo, y saberlo evita el disgusto de descubrir en casa que la foto irrepetible salió trepidada. Y si el resultado es malo, ya sabes que el problema no era la técnica.