Fusión de las panorámicas
La segunda fase, y te lo digo claro: es donde se decide si la fotografía queda bien o queda regular.
Partimos de dos TIFF: la panorámica del suelo y la del cielo.
Cómo los junto: uso el panel TK y pulso Apilar, que los fusiona en un solo documento y cierra los originales. También vale copiar y pegar, sin más.
Y aquí van dos costumbres de orden que recomiendo desde el principio, porque después evitan mucho lío: el suelo siempre encima y el cielo debajo, y cada uno dentro de su grupo (Control G). Se puede hacer en cualquier momento, pero hacerlo desde el principio mantiene todo ordenado.
El ajuste: con la herramienta de mover y Control T, ajusto el cielo, que suele ser más grande, reduciéndolo proporcionalmente. Y un consejo importante: no tiene que quedar perfecto. Lo único que importa es que el arco de la Vía Láctea quede donde tú quieres respecto al suelo. Bajar la opacidad al 50 por ciento ayuda a colocarlo.
Y después, la parte del secreto: recortar el cielo. Yo apenas uso la selección rápida, y en el capítulo explico por qué y qué hago en su lugar.
Tras haber revelado los RAW y creado las dos panorámicas, tenemos que pasar por uno de los puntos más importantes y complicados de todo el curso: la fusión de las panorámicas que hemos tomado para el suelo y para el cielo.



Durante todo el capítulo te cuento todos los trucos que utilizo para fusionar imágenes de este estilo. Desde la nocturnización de la toma del suelo, hasta los modos de fusión y pasos necesarios para eliminar la aparición de los temidos halos.
Si realizamos bien esta etapa de fusión de imágenes, podemos dar por hecho que tendremos más de la mitad de nuestra panorámica resuelta, ya que el objetivo es dejar una imagen creíble con la que realizar las siguientes fases del procesado en Photoshop.
El reto de este capítulo
Coloca el arco, no las capas.
- Coge dos tomas tuyas, una de cielo y otra de suelo, aunque no sean panorámicas.
- Apílalas con el suelo encima, cada una en su grupo.
- Baja la opacidad del suelo al 50 por ciento y mueve y escala el cielo hasta que el elemento que te interesa (la Vía Láctea, la luna, una constelación) quede exactamente donde quieres.
- No intentes que encajen los bordes. Sube la opacidad y recorta lo que sobre.
Lo que quiero que entiendas: que en un blending de cielo no estás encajando dos fotos, estás componiendo una nueva. Nadie va a saber que el arco estaba tres grados más a la izquierda. Lo que sí van a notar es si el arco está mal colocado respecto al paisaje. Colocar por composición y no por coincidencia es lo que separa una fusión que funciona de una que parece un recorte.