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¿Procesar o no procesar? RAW contra JPEG

Antonio Prado, Antun, fundador de ProcessingRAW

Antun Antonio Prado

Publicado el 7 min de lectura

¿Procesar o no procesar? RAW contra JPEG

Raw vs Jpeg

Buff! “Mis fotos salen muertas, sin nada de vida”;  “esta imagen está muy plana”;  ”los colores eran mucho más vivos”; ”no entiendo cómo tienen tanta fuerza tus fotos”; ”desde que me compré la réflex mis fotos salen mucho peor!!!”

Cualquier fotógrafo con su nueva reflex

Procesar o no procesar?

Seguro que a todos nos ha pasado o por lo menos conocemos a algún amigo que, alucinado por las fotografías que veía en esas presentaciones ppt que a todos nos envían, decidió dar el paso, y comprarse una cámara réflex.

Aun recordaré cómo después de llevar muchos años disparando con la compacta y sacando, sin hacer nada más que dar al botón, imágenes súper saturadas y contrastadas, decidí adquirir la réflex digital pensando en que iba a dar un salto de calidad tremendo. Bien, la desilusión al descargar por primera vez las imágenes en el PC fue mayúscula…Imágenes planas, sin nada de contraste, muy poco nítidas…es como si les faltara algo, ¿no? Por no hablar de que ahora era difícil enfocar, ¿cómo puede ser que con las compactas me saliera todo enfocado y aquí tengo que andarme con tanto cuidado?. Si además, yo que era un estudioso del tema, había leído que había que disparar en el famoso “raw” que debía ser la panacea…,pero, ¿por qué no me salen los fotones que veo?.

Bueno, pues la respuesta es bastante sencilla, en esta entrada no vamos a entrar en los fundamentos teóricos de qué es un archivo raw ni de las múltiples ventajas que tiene sobre el jpeg y de porqué, si tienes una cámara réflex, o compacta de gama media/alta, deberías disparar en raw (doy por hecho que en estos casos te gusta la fotografía, si solo quieres fotorecuerdos con el jpeg vas sobrado). Lo que vamos a intentar es mostrar a todos aquéllos que están desilusionados con las imágenes que obtienen lo importante que es el postprocesado del archivo raw. Otro objetivo que me gustaría conseguir es el ser capaz de hacer ver que este postprocesado básico (podemos llamarlo revelado del raw) no es algo malo, sino que, por el contrario, es una fase TOTALMENTE NECESARIA durante el flujo de trabajo de cualquier fotógrafo. Podemos afirmar que es una fase más de la toma de la fotografía, salvando las distancias, es como quitarle la tapa al objetivo, nadie discute que hay que hacerlo, ¿verdad?.

Resumiendo mucho (información acerca de la batalla raw vs jpeg hay a miles), el raw es un archivo que almacena TODA la información que recoge el sensor de tu cámara y podemos decir que cualquier cámara tiene un raw en su interior, solo que no todas nos permiten acceder a él.

¿Qué ocurre cuando disparamos directamente en modo jpeg?

Tu cámara te entrega la imagen acabada, ésta aplica un algoritmo al raw y lo convierte a jpeg. Este algoritmo “revela” por ti el archivo raw dándole unos valores de saturación, nitidez, contraste, balance de blancos, etc…dejando la imagen ya finalizada. Disparar en jpeg es lo que podríamos llamar el «fast food» de la fotografía: fácil, barato, rápido y muy resultón. Es por ésto que cuando disparas en jpeg, la imagen salga ya tan viva, con tanta fuerza y no sea necesario perder ni un segundo con ella. Éste es, por tanto, el motivo por el que, por ejemplo, los reporteros gráficos que necesitan enviar su fotografía prácticamente al instante para que no pierdan valor, suelan trabajar en jpeg. Disparan y envían. Punto.

Bien, y ¿qué ocurre entonces cuando disparamos en raw?

Pues básicamente que el proceso anterior se detiene en cuanto la cámara recoge la información dándote la oportunidad de acceder a ese archivo para que seas tú el que realice el trabajo decidiendo cómo “revelar” esa información. En este caso, por lo tanto, no hay algoritmo que interprete esa información, seremos nosotros los que decidamos cómo hacerlo. Ésto tiene una ventaja muy clara (entre otras muchas) y es que podemos aplicarlo de una manera única y exclusiva para cada una de nuestras imágenes. Como comprenderás también tiene algún inconveniente, y es que a ti te toca “currar” y hacer el papel que hacía esa ecuación que han metido los ingenieros en tu camarita. No creo que sea necesario que te diga qué implica ésto cuando vienes de tu viaje de novios con la tarjeta cargadita de gigas, ¿no? 😉

Vale, llegados a este punto el problema puede venir si perteneces (o te enfrentas) a una especie muy conocida y que, lamentablemente, no está en peligro de extinción, los “purógrafos”. Un auténtico purógrafo está convencido de que la fotografía y la informática no pueden ir de la mano, y jamás “toca” las fotos porque: 1) eso es trampa, 2) eso no se vale y 3)…mmm… eso es trampa (léase ésto con mucha dignidad y cargado de razón). Además, si cometes la osadía de decir ante un purógrafo que has instalado el photoshop en tu ordenador te mirará con cara de “a la poli vas”, “tramposooo!!!” “mujeriegooo!!!”. Un buen purógrafo dispara en jpeg, porque, claro, en raw no le suelen gustar las fotos, en jpeg sí se vale, porque en jpeg nadie toca la foto, nadie hace trampa, en jpeg sí se vale. Bueno, nadie salvo el ingeniero, normalmente japonés, que desde su oficina de Nikon/Tokio ha decidido que tus fotos en modo “vívido” van a tener un 6 de saturación, 7 de contraste y 8 de nitidez. Eso sí se vale…

Ains, en fin, dejando las bromas a un lado  lo que me gustaría en esta entrada es explicar, de manera “práctica” a los purógrafos dos cosas: 1) es indiscutiblemente mejor disparar en raw, y 2) es necesario “revelar”, “procesar”, “tocar” ese archivo. Si no lo haces, no tienes tu foto acabada.

Obviando las múltiples ventajas del formato raw, que ya son archiconocidas y que no creo necesario ni recordar, hay que reconocer que si no te gusta mucho la fotografía y no quieres perder el tiempo en casa revelando las fotos deja aquí de leer y dispara en jpeg. Ya sabes, te gusta el «fast food» (o no tienes tiempo para hacerte un buen cocido, que eso también suele pasar). Ahora, si eres alguien apasionado por ésto, tienes tiempo y ganas de aprender, sigue leyendo. Te gusta la comida casera. Eso sí, cárgate de paciencia.

Como hemos visto el primer problema cuando te decides a disparar en raw es el resultado inmediato que obtienes. La toma está muy poco nítida. Ya hemos dicho que parece que le falta algo, y no, no es que lo parezca, es que realmente le falta algo. El archivo raw no es todavía una imagen, hasta entonces le falta una parte importante y NECESARIA: el postprocesado, revelado, o como gustes llamarle.

Durante ese proceso, vamos a indicar cómo leer ese archivo. Seremos nosotros los que ajustemos a nuestro gusto la imagen, pudiendo ser totalmente realistas con lo que teníamos (el equivalente al famoso modo fiel o neutro del jpeg) o algo más agresivos (los famosos modos vívidos y similares de las compactas). Además, en este proceso, hay un punto muy importante, una ventaja básica, y es que cualquier cambio que hagamos a nuestro fichero es totalmente reversible. Así que puedes experimentar cuanto quieras, ya que todos los cambios que hagas no modifican el archivo, sino que se crean en un archivo aparte que es el encargado de ordenar cómo se debe “interpretar” el raw. Realmente estás modificando ese fichero, no estás tocando el raw.

Bien, para revelar el archivo raw, hay muchísimos software adecuados, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Yo, tras haber probado tres o cuatro, tengo que quedarme con Camera Raw de Adobe, por su sencillez, y resultados me parece el mejor. Pero es algo muy personal, ya que cada uno priorizará unas u otras cosas.

En esta otra entrada resumía el flujo de trabajo básico que sigo en Camera Raw, así que no es cuestión de repetirlo. Lo importante es haber sido capaz de transmitir que si disparas en raw (como te aconsejo fervientemente) no puedes parar el flujo de trabajo ahí, porque, si lo haces, no tendrás las imágenes acabadas. Es por ésto que tienes que ser capaz de “aprender” a revelar tu imagen, que, como ya hemos mostrado, puede llevarte poco menos de 30 segundos por imagen. Y si tienes prisa, siempre podrás copiar ajustes por lotes, que siempre será más exacto que aplicar el algoritmo automático revelador del jpeg que trata a todas las imágenes por igual.

Y ya, para acabar, como una imagen vale más que mil palabras (más en una web de fotografía), os dejo un par de imágenes en las que podéis ver el archivo raw y el resultado final tras haber sido “revelado”, y el link donde iré colgando los Antes y Después de cada revelado.

Texto alternativo
20130608_0026
AntesDespués
20130825_Norway-Prad0_0072b
20130825_Norway-Prad0_0072
AntesDespués

Raw vs Jpeg

Qué hace de verdad un RAW cuando lo revelas lo explico entero en el curso de Lightroom Classic 2026. Su capítulo del módulo de revelado está abierto: puedes verlo gratis y sin registrarte.

Lo escribe Antun

Soy Antonio Prado, Antun para casi todos. Fotógrafo de paisaje y profesor: grabo los cursos de ProcessingRAW, contesto yo el soporte y escribo este blog desde 2013. Si algo de esta entrada no te queda claro, escríbeme: te contesto yo, en menos de 24 horas laborables.

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