CAPÍTULO 2. LA EDICIÓN
En los capítulos anteriores hemos conocido la app de arriba a abajo y hemos entendido cómo funciona su interfaz y su lógica de trabajo. Ahora toca lo que muchos estabais esperando: editar fotos de verdad.
Voy a enseñaros dos casos prácticos completos. Una fotografía de paisaje y una fotografía de retrato, editadas paso a paso desde el principio hasta el resultado final. Dos disciplinas diferentes, dos flujos de trabajo diferentes, y en ambos casos vais a ver exactamente qué decisiones se toman y por qué.
Antes de lanzarnos a editar, empiezo configurando la barra de herramientas favoritas. Esta barra es la base del flujo de trabajo en Snapseed y vale la pena dedicarle unos minutos para tenerla bien organizada desde el principio. Las ocho herramientas que voy a usar en este capítulo son, en mi opinión, las imprescindibles de todo lo que ofrece Snapseed 4.0. Las que cualquier fotógrafo, independientemente de su nivel y de lo que fotografíe, debería tener controladas.
A partir de ahí edito las dos fotos, paso a paso, aplicando cada herramienta con explicación de qué hace, por qué la uso en ese momento y qué valor le doy. No es un repaso teórico de herramientas sino una edición real donde cada decisión tiene un motivo.
Una de las partes más interesantes del capítulo es la que dedico a los ajustes locales con máscaras. Vas a ver cómo aplicar cualquier ajuste únicamente donde quieres: usando la máscara de sujeto, la máscara de fondo, y las máscaras automáticas que Snapseed detecta con un solo toque. Es una de las funcionalidades más potentes de la app y marca una diferencia enorme en los resultados.
Al terminar este capítulo vas a ser capaz de editar cualquier fotografía con criterio y sin depender de presets ni de looks predefinidos. Con tus propias decisiones, herramienta a herramienta.
Al terminar este capítulo vas a poder editar tus fotografías desde cero utilizando las «herramientas imprescindibles» incluso aplicando ajustes locales!