DIRECTO DEL RETO DE JUNIO (1/07/2026)
Liga Fotográfica ProcessingRAW · Junio 2026
Reto de blanco y negro: un mes de altura
Aquí tenéis el vídeo con la revisión completa de fotos del reto de junio. Este mes el tema era blanco y negro, y ha sido una sesión especial porque el nivel general ha sido bastante alto. Las medias de votación han rondado los 81-83 puntos, cuando al principio de la liga nos movíamos en torno a 70-75. El blanco y negro ha traído lo mejor de mucha gente.
Hemos repasado 64 fotografías con Ricardo como miembro del jurado presente en la sala. Justo debajo tenéis los timestamps para ir directamente al análisis de vuestra fotografía en el vídeo.
Lo que nos ha enseñado este mes
El blanco y negro no es simplemente darle a un botón. Hay imágenes que lo piden por naturaleza: retratos con carácter, fotografía urbana, arquitectura con geometrías marcadas, escenas cotidianas con carga emocional. Y hay fotografías que, siendo técnicamente muy buenas, no ganan nada al pasar a blanco y negro, o incluso pierden, porque el color era precisamente lo que las hacía funcionar.
«Cuando te pones a votar y a analizar fotos de manera sistemática, empiezas a desarrollar un criterio que no tenías antes de sentarte a hacerlo, casi sin darte cuenta.»
Ricardo y yo lo hablamos al final de la sesión: ser jurado enseña muchísimo. Cada vez que vuelves a ver una foto vas descubriendo cosas nuevas, y eso no siempre juega a favor de la imagen. Por eso los miembros del jurado no hablamos entre nosotros antes de votar: si lo hiciéramos, nos contaminaríamos mutuamente. Y una cosa más para los que enviáis fotos: cualquier crítica que hagamos no significa que no sea una buena foto. Lo que intentamos es rascarle hasta el último punto de mejora posible, que es lo que tiene valor de verdad.
Buena foto urbana que funciona bien en blanco y negro. El encuadre tiene algo interesante, una línea conductora que va guiando la mirada a través de la escena. Personalmente, y esto es algo muy mío, me hubiera gustado ver la escena sin las figuras humanas para quedarme con lo arquitectónico puro y limpio. Pero eso es solo una preferencia, porque la foto en sí funciona y está dentro de los tipos de imagen que cuadran perfectamente con el blanco y negro: lo urbano, las líneas, la geometría.
La imagen de la Almudena con una luz muy direccional que le da mucha fuerza a la composición. Me encanta el procesado suave que tiene y ese fogonazo de luz que aporta dinamismo e interés a la escena. Tuve algunas dudas sobre si el recorte era el mejor posible, pero más allá de eso es una foto que me gustó mucho: tiene mucha direccionalidad de luz, se nota que es buena hora, y el resultado en blanco y negro encaja bien. Las notas de los cuatro estamos en torno a los 79, que es exactamente donde sitúo una foto buena según mi criterio.
Una de las fotografías más comentadas y elogiadas de toda la sesión. Imagen de dunas con un ciclista tomada con teleobjetivo, aprovechando la luz lateral para perfilar cada uno de los planos de arena con una precisión extraordinaria. Para mí es un fotón: la compresión de planos que genera el teleobjetivo, el polvo en el aire, el ciclista integrado en la escena, la luz que va perfilando las dunas una a una. Todo cuadra a la perfección.
Le di un 95 porque me parece tan merecedora del primer puesto como la foto ganadora. Si Dani hubiera sido un poco menos contenido con el 77, a lo mejor el ranking habría quedado de otra manera. Pero así funciona esto, y lo bonito es precisamente que cada jurado tiene su criterio propio.
La composición me gusta y la imagen tiene potencial, pero hay algo que me descuadraba desde el principio: una dominante magenta en el procesado que, al menos en mi monitor, se aprecia claramente. Las fotos que tienen ese pequeño virado a color me entran un poco menos por los ojos y tienden a tener algo menos de nota de mi parte. Me hubiera gustado también un poco más de exposición para que el agua ganara más presencia y luminosidad.
Un buen blanco y negro urbano con geometría clara, líneas bien aprovechadas y figura humana integrada en la escena. Es exactamente el tipo de fotografía que cuadra con esta técnica de manera casi automática: lo urbano, las líneas, la geometría, la figura. Le faltaba un poco más de negros para ganar en contraste y profundidad, pero es una foto que, aunque le haga esa crítica, me la llevaría a casa sin dudarlo.
Fotografía de elefantes en el Serengueti, tomada en Tanzania al amanecer con una tormenta al fondo y un 70-200mm a bordo de un jeep. El momento es espectacular, la presencia de los elefantes impresionante, la profundidad conseguida.
La única duda que me generó es que el procesado tiene un pequeño toque que se acerca al HDR, con un punto de nitidez y contraste extra que le da un aspecto casi demasiado perfecto. Dicho esto, le di un 87 precisamente porque ya de entrada es una foto muy buena y cualquier comentario viene de intentarle sacar el último punto de mejora. Antonio Jesús, quédate con el 87 y con que es un fotón.
Fotografía del Palacio de Versalles con un primer plano geométrico del suelo que ocupa gran parte del encuadre, simetría cuidada, cielo trabajado y blanco y negro claramente acertado. Busqué un pero y no lo encontré: la geometría está perfectamente enderezada, el cielo funciona mejor en blanco y negro que en color, y el primer plano añade tridimensionalidad sin robar protagonismo. Hormy me contó que la concibió directamente en blanco y negro, y se nota. Le di un 91 y no me arrepiento.
Buena foto técnicamente, pero la elección de la temática no es la más acertada para el blanco y negro. El color habría funcionado posiblemente mucho mejor, porque la fauna tiene colores y texturas que en blanco y negro se pierden sin ganar nada a cambio. Por eso bajé de 80, que es el umbral que reservo para las fotos buenas. No es que la foto sea mala, es simplemente que en color hubiera sido más impactante.
Uno de los retratos más celebrados de la sesión. La describí desde el primer momento como la típica foto de blanco y negro perfecta: me gusta el procesado, me gusta la estética del sujeto, me gusta el pelo canoso, me gusta todo. Hay sujetos que fotografiar prácticamente en cualquier condición dan una buena foto, y este músico es uno de ellos.
Revisando las notas en la sesión reconocí que le habría dado un par de puntos más de los que le di en el momento de votar. Es lo que tiene ver la foto de nuevo con más calma.
Una de las fotografías que más entusiasmo generó en toda la sesión. Retrato del violinista Ari Malikian tomado en un concierto, con fondo completamente negro conseguido gracias a las condiciones de iluminación del escenario. Ricardo le dio un 95 y lo explicó perfectamente: blanco y negro bien procesado, los detalles del pelo con su protagonismo, el violín con el suyo, los tatuajes. Todo se combina en una sola imagen con mucha coherencia y mucha fuerza.
Carlos tiene la foto en color colgada en el salón, y la versión en blanco y negro la presentó a la liga. Al llegar a esta pensé que iba a haber monografía de concierto y que era un fotón. No me equivoqué.
La fotografía ganadora del mes y una de las más comentadas de toda la sesión. Imagen del Puente Luis I de Oporto en un día de niebla, tomada al amanecer. Carlos me contó que prácticamente no tuvo que trabajar mucho la conversión porque la foto ya era casi un blanco y negro en color: la niebla quitaba todo el color de la escena de manera natural.
Tiene todo lo que busco: geometría potente, la niebla dando Mood, una línea de primer plano que te lleva directamente hacia el personaje del puente, y ese personaje que, siendo apenas unos píxeles, es completamente protagonista. Es el tipo de imagen que ves en cualquier tienda de pósteres y que se vende sola. Enhorabuena, Carlos.
Fotografía enviada en un tamaño de archivo muy reducido, lo que complicó significativamente la visualización y el análisis tanto en el momento de votar como durante la revisión en reunión. Hay mucho ruido visual y es difícil ver qué hay exactamente, y eso inevitablemente penaliza en la nota. Carlos, si lees esto: envía siempre los archivos en el tamaño máximo posible para que el jurado pueda ver los detalles. Las fotos se merecen que se vean bien.
Fotografía con un toque azulado, iluminación muy buscada y una temática de corazones que requiere trabajo y preparación previa. Se nota el tiempo y la dedicación que hay detrás: la iluminación está pensada, los elementos están elegidos, no es una foto improvisada. Ese tipo de esfuerzo siempre se aprecia y se traduce en la votación. El consenso del jurado fue claro: a los cuatro nos pareció una buena foto.
Fotografía deportiva de motocross con un primer plano desenfocado muy efectivo y blanco y negro bien contrastado. Es técnicamente muy buena, pero es de las que tengo pocas dudas de que en color habría sido mejor: las equipaciones del motocross tienen colores muy vivos que son parte de la identidad visual de ese deporte. Ricardo coincidió pero añadió que el primer plano tiene mucha fuerza y que le gustó mucho. La nota lo refleja bien.
Fotografía de paisaje con tres montañeros en silueta en un entorno nublado. Me gustó mucho desde el principio: la silueta de los montañeros ancla la composición y le da escala y vida a un paisaje que sin ellos perdería ese punto de emoción. La figura humana en paisaje en blanco y negro es algo que cuando funciona, funciona de verdad, y aquí es un ejemplo perfecto. Le di un 91 con mucho gusto.
Una de las fotografías más celebradas de la sesión. Imagen de tipo fine art con una geometría del suelo que genera una perspectiva casi tridimensional: los dibujos del pavimento dan profundidad y volumen de una manera que te impacta desde el primer momento. No le encontré nada que mejorar, y eso no pasa muchas veces. Ricardo añadió que la propia geometría del suelo le da un efecto casi 3D real. Le di un 97 porque era lo que merecía. Así de sencillo.
Fotografía de clave baja con una calidad visual muy alta. Reconozco que las fotos de clave baja no son mi estilo favorito y que no sé muy bien por qué, pero esta en concreto me gustó desde que la vi. Ricardo también la recordó muy bien. Es eso: hay fotos que te entran aunque no sean tu estilo habitual, y esta fue una de ellas. Le di un 85 y no me arrepiento.
Fotografía de paisaje con cielo que generó una conversación técnica muy interesante. La vi de primera y me gustó: blancos puros, selecciones bien hechas. Pero al revisarla detecté un problema en la zona de contacto entre el cielo y el resto: la máscara se filtró ligeramente y dejó un borrón visible en ese borde. Diego lo confirmó en la reunión.
Que sirva como aprendizaje: revisar siempre bien los bordes de las máscaras antes de cerrar el archivo. Con las herramientas actuales esto es sencillo de evitar.
Fotografía deportiva que para mí fue la mejor de las fotos de deporte del mes. Buena composición, buen encuadre y un blanco y negro que en este caso sí funciona y añade en lugar de quitar. Ricardo también le dio buena nota. Hay algo en esta imagen que la diferencia del resto de deportivas del mes, y aunque me cuesta poner el dedo exactamente en qué es, la sensación cuando la ves es clara: funciona.
Retrato bien ejecutado con lo que parece una buena óptica y una focal que favorece al sujeto. Ricardo lo resumió muy bien: lo que le da valor a esta imagen es la expresión del sujeto más que la fotografía en sí. En blanco y negro no es especialmente destacable. Una foto correcta en todos sus aspectos pero sin ese elemento diferenciador que en un mes de tanto nivel marca la diferencia entre un 78 y un 88.
Fotografía de un lanzador de béisbol captada durante el calentamiento previo al partido, con el jugador en pleno movimiento. Tomada con un Nikon Z6 II y 70-200 a f/2.8. Edgar estaba en el terreno de juego agachado para evitar las pelotas que cruzaban por detrás de él a 80 millas por hora. Desde el momento en que disparó supo que era una imagen para blanco y negro, y se nota.
Le señalé que me sobraba algo de aire a la derecha y me faltaba a la izquierda. Edgar lo explicó bien: el jugador cae hacia la izquierda durante el lanzamiento. Ricardo apuntó que habría ganado muchísimo con algo de movimiento controlado en la mano o el pie.
Fotografía de arquitectura con dos figuras humanas integradas en la escena. Hay algo especialmente acertado: las dos figuras han caído en las zonas blancas de la imagen, no en las negras, lo que genera un contraste visual muy efectivo que refuerza el protagonismo de las personas. Esto no siempre es fácil de conseguir y aquí funciona muy bien. Podría valer perfectamente para el siguiente reto de figura humana.
Retrato de personaje caracterizado con mucha presencia física y un blanco y negro muy trabajado. Cuando la vi me pasó por la cabeza la posibilidad de que fuera una imagen generada por inteligencia artificial, ese rollo tan perfecto que tienen ciertas imágenes. Decidí confiar en que no lo era y valorarla tal como la veía. Y la foto es muy buena: la presencia física del sujeto transmite muchísimo, y el blanco y negro potencia esa lectura quitando el color para que solo quede la forma, la textura, la expresión.
Retrato de perro con iluminación cuidadosamente planteada, gestión del foco que divide la cara por la mitad y fondo bien pensado. Un retrato bonito en el que se nota que hay intención detrás: la iluminación está buscada, el foco está colocado donde tiene que estar, y el blanco y negro le va bien porque al final es un retrato de carácter. Lo más probable es que el perrete sea suyo, y eso siempre añade algo especial a la imagen.
Uno de los retratos más comentados y aplaudidos de toda la sesión. Autorretrato inspirado en el trabajo del fotógrafo británico Lee Jeffries. Glicerio lo explicó en la reunión: su madre le llevaba tiempo riñéndole por la barba diciéndole que parecía un vagabundo, y él dijo «pues vamos a hacer de eso una foto». Buscó en internet, encontró a Lee Jeffries, se sintió muy identificado con él (un contable de 54 años que hace fotos impresionantes por pura vocación y que se niega a vivir de la fotografía porque dice que si la convierte en negocio pierde la ilusión), y se puso manos a la obra.
Camera Raw y Photoshop con mucha claridad y procesado de capas para resaltar texturas, imperfecciones de la piel, los pelos, los poros. Ricardo lo describió perfectamente: el efecto Dragan, que consiste en potenciar todo lo imperfecto para que las arrugas cobren una dimensión casi escultórica. La mirada tiene una fuerza brutal. La madre de Glicerio sigue enfadada cada vez que ve la foto. Enhorabuena.
Fotografía de la conocida localización nórdica con cabañas típicas. Fui muy directo: lo que hace espectacular esa localización es precisamente el contraste del rojo de las cabañas con el azul del agua y la nieve. En blanco y negro ese elemento desaparece completamente. Vi la foto en color en su feed y el contraste cromático es impresionante. En blanco y negro todo eso se convierte en tonos de gris y el impacto se reduce considerablemente, aunque el sitio es tan espectacular que la foto sigue funcionando.
Fotografía de arquitectura en blanco y negro puro, limpio, directo, con buena composición y sin artificios. Le hubiera venido bien alguien en el encuadre, una figura humana que cuadrara perfectamente en esa composición, pero aun sin ella es una foto que funciona y que tiene consistencia. No va a ser el fotón del mes pero es una imagen solvente de la que no hay nada que criticar.
Una de las fotografías que generó la conversación más larga de la sesión. Lo que parece una foto doméstica espontánea es en realidad una producción muy cuidada: Iván preparó todo él mismo, colocó una lámpara LED de contraluz, usó la luz de la campana de la cocina para iluminar las manos de su esposa amasando arepas, puso un sartén con agua para generar vapor, una cafetera también con agua para más vapor, bajó la intensidad de la llama, aplicó capas de degradados lineales para cerrar la imagen, y dibujó a mano en Photoshop un contraluz sutil en el cabello.
Al escuchar todo esto reconocí que empezaba a ver detalles que antes no había visto. Ricardo también admitió que le habría dado más puntos sabiendo lo que había detrás. Es un ejemplo perfecto de lo que hablaba antes: cuando el fotógrafo te explica su foto, la imagen cambia.
Fotografía del Guggenheim de Bilbao con la araña escultórica de Louise Bourgeois en primer plano. Mucho contraste, negros muy negros y blancos muy blancos, lo que encaja con la arquitectura agresiva del edificio. Lo único que me sobra es un árbol en el extremo izquierdo que añade un elemento orgánico en una imagen por lo demás completamente geométrica.
Jaume contó algo interesante: empezó en la época analógica y un fotógrafo amigo le dijo que lo que hacía no era fotografía en blanco y negro sino fotografía sin color. Eso le hizo dejar el blanco y negro durante décadas, hasta que la liga le obligó a retomarlo. Y reconoció que le ha gustado el ejercicio. Me alegra mucho.
Retrato con desenfoque en primer plano y perspectiva especial que transmite mucha fuerza. Fui muy claro: no le encontré nada que corregir, y eso no pasa muchas veces. El sujeto ya tiene una presencia enorme, pero aun así hay que saber esperar el momento, elegir el encuadre, gestionar el desenfoque y trabajar el blanco y negro, y aquí todo está bien resuelto. Ricardo también lo valoró muy bien. Enhorabuena, Javier.
De las que menos nota tuvo del mes. El lugar es chulo pero el ciclista no está en un momento especial. El problema principal es el blanco y negro en sí: el histograma está concentrado en una franja muy estrecha de tonos de gris, con apenas negros y apenas blancos, lo que hace que todo se vea plano y sin vida. Ricardo añadió que le falta separación de planos. En blanco y negro el contraste no es un capricho sino una necesidad: sin negros y blancos que anclen la imagen, se pierde toda la fuerza que el blanco y negro puede dar.
Fotografía urbana con arquitectura geométrica y una figura humana que pasa por debajo de unas cámaras de vigilancia. Me gustó mucho la composición con la figura integrada, pero las cámaras de seguridad me sobraron desde el primer momento: en cuanto las vi, se llevaron toda mi atención. José explicó que vio la escena directamente en blanco y negro porque el hormigón era gris y el cielo estaba plomizo, y que se coló él mismo corriendo en el encuadre para ser la figura humana. Me encanta esa actitud. Quitando las cámaras con las herramientas actuales sería bastante sencillo.
Bodegón con trompeta, radio antigua y molinillo de café, fotografiado en el patio de casa. Los objetos son de su suegro (que colecciona y vende antigüedades) y suyos. El blanco y negro les va bien por el carácter vintage, pero lo que mejoraría: quitaría la planta desenfocada del primer plano (el propio José Luis reconoció que a él también le sobra), añadiría bastante más contraste porque el histograma no tiene prácticamente negros puros, y haría la foto un poco más frontal para que todo respire mejor.
Retrato de modelo en clave alta extrema, con los bordes del encuadre desapareciendo en el blanco puro. Fui muy honesto: lo que José Manuel buscaba está conseguido, no sabría cómo mejorar la foto dentro de ese estilo. Sin embargo, personalmente la clave alta extrema me evoca de manera muy fuerte la fotografía de principios del siglo pasado, y cuando ese tratamiento se aplica a una modelo de estética completamente contemporánea se genera en mi cabeza un contraste que me cuesta resolver. Es algo absolutamente personal y no resta ningún mérito al trabajo técnico.
Fotografía de vigilantes de playa tomada desde Palma de Mallorca con un calor sofocante. La escena me gusta y creo que el blanco y negro le va bien, pero le falta algo para terminar de despuntar. Mi diagnóstico fue que le falta volumen y luz en la parte inferior, que está demasiado oscura respecto al cielo. Ricardo coincidió exactamente, Jaume añadió que le falta contraste. Un poco más de trabajo en el procesado y esta foto puede dar mucho más.
Fotografía bien compuesta, bien iluminada y bien procesada que gustó a los cuatro miembros del jurado. Ricardo, aprovechando la conversación sobre esta foto, contó que lleva la cámara configurada con el visor en blanco y negro cuando fotografía en calle, para que al disparar solo tenga que pensar en luces, sombras y volúmenes. Me parece un ejercicio muy valioso para entrenar el ojo, y esta foto le recordó a esa manera de mirar.
Fotografía original con un planteamiento que me pareció chulo, aunque la composición podría afinarse un poco más. Tiene un toque cálido que la aleja del blanco y negro puro, algo que señalé en la sesión, aunque en este caso creo que funciona porque la imagen lleva la mirada donde tiene que ir de manera natural. Sin ser el fotón del mes, es una foto con personalidad propia.
Fotografía de skyline urbano con una composición piramidal que me gustó. El skyline está bien y está bien procesada. Pero hay dos problemas: la imagen me parece ligeramente inclinada, y el encuadre tiene demasiado cielo arriba y poco primer plano abajo. Ricardo coincidió exactamente: le sobra cielo y le falta primer plano con detalle. Con un reencuadre y el nivel bien corregido esta foto mejora bastante.
Fotografía con un busto escultórico en primer plano y una figura humana de espaldas en el fondo. Le di un 81 aunque me gustaba: tiene fuerza y la persona de espaldas aporta escala y contexto. Ricardo le dio un 89 y lo explicó con un detalle técnico muy interesante: el grano del fondo, en lugar de distraer, hace que la mirada se quede anclada en el busto porque el fondo se convierte en una textura que no compite con el sujeto principal. Una de esas fotos en las que la conversación entre jurados añade valor al análisis.
Fotografía de fuente o monumento con dos estructuras que recuerdan a pirámides. La perspectiva no está del todo cuadrada y las dos formas no están del mismo tamaño ni orientación, lo que genera una asimetría que en una imagen que busca la simetría resulta un poco incómoda. Reconozco que siempre hay limitaciones en campo, pero en términos de ejecución hay margen de mejora. Si juegas a la simetría, tiene que estar. Si no, hay que buscar otro encuadre que no la pida.
Fotografía de escaleras con buena iluminación, profundidad conseguida y líneas bien colocadas. La valoré bien desde el principio: la profundidad está conseguida, las escaleras están guapas y la iluminación funciona. Aquí hubo algo interesante en la sesión: después de que Ricardo comentara una foto anterior con ciertos matices, mi percepción de esta cambió y la vi mejor. Es un buen ejemplo de cómo funciona el cerebro al analizar imágenes.
Fotografía de tipo fine art con una figura humana en el centro de una composición arquitectónica. Me gustó mucho y le di un 95, la nota más alta de los cuatro. Ricardo señaló que la figura le parecía un poco plana, casi como en un collage de recortables, porque las selecciones tan netas generan bordes muy definidos que a veces hacen que los elementos parezcan pegados. Al escucharlo lo vi: la escalera también tiene algo de eso, le falta volumen. Las notas van de 79 a 95, la mayor dispersión del mes.
Fotografía de concierto de músico. De las tres fotos de músicos del mes, esta es la más contenida. El punto de enfoque está donde tiene que estar y el conjunto está bien. Pero comparado con la de Ari Malikian o con la del otro músico del mes, no alcanza el mismo nivel. Estimé en la sesión que le daría entre 77 y 83, y las notas reales están exactamente en esa horquilla.
Fotografía de tipo fine art arquitectónico, un estilo muy elaborado que Lucía domina con soltura. El resultado de esta imagen es muy bueno: la geometría está bien aprovechada y la ejecución es sólida.
Señalé también que este estilo puede acabar pasando por lo mismo que el HDR de finales de los 2000: al principio sorprende mucho, pero cuando ves demasiadas puede empezar a cansar. Aun así, esta en concreto está muy bien ejecutada. Ricardo, que conoce más trabajo de Lucía, confirmó que sabe perfectamente lo que hace.
Fotografía callejera urbana con un mensajero en bicicleta y un globo como elemento protagonista. Un ejemplo claro de fotografía que el blanco y negro favorece: es 100% urbana y callejera, el momento del globo le aporta ese punto singular, y la composición es limpia y efectiva. Ricardo comentó que es de las que le fueron creciendo en cada revisión: en la primera le gustó, en la segunda más, y en la tercera todavía más. Eso siempre es buena señal.
Lo digo con todo el cariño del mundo, Luis Manuel, y como siempre en la liga, estas cosas se dicen para aprender: la foto tiene problemas evidentes de composición. La imagen está claramente inclinada y la luz no ayuda. Es de las más flojas del mes, y en un mes con un nivel tan alto esas diferencias se hacen más evidentes. La recomendación es trabajar en asegurarse de que las líneas cuadren en el encuadre, especialmente cuando la geometría es protagonista.
Fotografía con un blanco y negro tan contrastado que Ricardo lo comparó con un contacto de negativo fotográfico: el histograma tiene básicamente un pico en los blancos y otro en los negros, sin apenas medios tonos. Me faltó campo por debajo del encuadre, y el contraste tan extremo genera una imagen que más que una fotografía procesada parece la máscara de enfoque de Lightroom con los valores al máximo. Tiene su cosilla, pero no era lo que buscaba ver yo.
Retrato de modelo con vestido, bien posado y con buena resolución fotográfica. Lo valoré positivamente pero me surge la duda habitual: me imagino el vestido en color, con sus colores y sus texturas, y no sé si en color no habría funcionado todavía mejor. No es una crítica a la ejecución, que está bien, sino una duda legítima sobre si el blanco y negro era la elección más acertada.
Fotografía de deporte con silueta, de un estilo similar al de la foto de Daniel Solares. La valoré positivamente pero la situé por debajo de esa referencia: la de los montañeros tiene más capas y más información visual. En este caso la silueta funciona pero el conjunto no llega a ser el fotón que podría haber sido. Una buena foto en los 80, pero en comparación con lo que había ese mes, no es de las que más marcaron.
Fotografía en blanco y negro correcta pero que le falta algo para despuntar. Quiere contar una historia pero no acaba por conseguirlo del todo. A veces una imagen tiene intención pero algo no termina de cuajar, ya sea en la composición, en el procesado o en el momento. Las notas de los cuatro jurados son bastante consistentes entre sí, lo que confirma que el diagnóstico es compartido.
Fotografía de paisaje que le falta contraste de manera bastante evidente. La mayor parte de la información está concentrada en una zona de grises que hace que la imagen se vea plana y sin vida. Ricardo añadió que le falta profundidad y separación de planos. Tampoco es la mejor elección para el blanco y negro en este caso. Las notas en los 74-78 lo dicen todo.
Fotografía deportiva. Miguel tiene un portfolio muy orientado al deporte y para este mes tiró de lo que conoce, pero en mi opinión no es la elección más acertada para el blanco y negro. El deporte con sus colores y su dinamismo suele funcionar mejor en color. Antes de ver las notas apunté que no creía que llegara a los 80, y efectivamente las notas lo confirmaron. Con otro reto esta foto habría tenido mucho más recorrido.
Fotografía de paisaje de montaña. El blanco y negro no favorece a esta imagen, que en color tiene pinta de tener mucho potencial. Las capas de la imagen no están suficientemente diferenciadas: la montaña del fondo se queda plana y el primer plano de los árboles no tiene el contraste ni el volumen necesarios para separarse del resto. Cuando haces blanco y negro de paisaje tiene que haber algo muy especial para que funcione. En este caso no lo veo con claridad.
Fotografía con líneas, trazos geométricos y simetría bien ejecutada. En otra temática habría tenido menos nota, pero en blanco y negro estos elementos encajan muy bien y el resultado es una imagen limpia y con personalidad. No va a tener un 90, pero por encima de 80 está con seguridad, y el conjunto es un blanco y negro que funciona. Bien por la elección temática.
Fotografía de paisaje de montaña con varios planos de profundidad bien diferenciados, nubes acariciando las cimas y texturas en casi todos los niveles de la imagen. El blanco y negro sí funciona aquí, porque el Mood que tiene la escena encaja con la conversión. No sé cómo sería en color, pero tiene pinta de que la hora no era especialmente buena, y que precisamente en esas condiciones el blanco y negro puede rescatar una imagen que en color habría quedado plana.
Ricardo coincidió en que, dentro de las fotos de paisaje puro del mes, esta es la que más le gustó. Le di la nota más alta de los cuatro jurados.
Fotografía de techo de catedral con geometría perfectamente simétrica. Intenté buscarle fallos de alineación y no los encontré, y el procesado me pareció bastante bueno. Ricardo señaló bien que este tipo de fotografías tienen en el color su mayor baza: la policromía de los techos religiosos es brutal, y en blanco y negro eso desaparece. Aun así, la ejecución técnica es muy buena y el resultado funciona.
Retrato de animal en blanco y negro. Es una buena foto y el blanco y negro le va bien porque al final es un retrato de carácter. Sin embargo, revisándola en contexto con el nivel general del mes, podría haberle dado algo menos. No por nada, sino porque la comparación con el resto hace que la perspectiva se ajuste. Es lo que tiene votar en un mes de tanto nivel: el listón sube para todos.
Retrato de clave baja inspirado en el estilo de César Viera. Rafa nos explicó el proceso completo: se puso de rodillas en el suelo de su casa, usó un pequeño foco desde abajo, iluminó la gorra con el móvil desde arriba, utilizó el temporizador de la cámara para disparar solo, añadió humo artificial y se hizo una cicatriz tipo Lobezno con maquillaje. Una producción completa montada en casa. Ese tipo de trabajo y dedicación es exactamente lo que se valora.
Sobre la imagen: me gustaría ver un poco más de luz en el perfilado del rostro. El histograma está volcado hacia la izquierda. Mi propuesta sería levantar ligeramente los blancos con una capa de curvas para que ese perfilado gane presencia sin romper el carácter de clave baja. Ricardo le dio un 91, la nota más alta del jurado.
Una de las fotografías más elogiadas de la sesión. La imagen, tomada durante un viaje a la India, muestra un niño que mira hacia fuera del encuadre, generando una historia abierta que invita al espectador a imaginar qué está mirando. Es una fotografía que te cuenta algo, que te hace pensar, que te lleva a recorrer toda la imagen más allá de la cara del niño.
Raquel explicó que pasó varias fotos del viaje a blanco y negro buscando cuáles ganaban con la conversión. Para la conversión buscó un tutorial en YouTube porque quería hacerlo bien, no simplemente activar el botón. Esa actitud también se valora mucho. Estás aprendiendo un montón, Raquel.
Fotografía callejera de una chica frente a un escaparate, con su reflejo visible en el cristal, humo en el outfit y una figura al fondo que añade profundidad. Me quedé un buen rato mirándola durante la votación, analizando los detalles: el muñeco del fondo, el reflejo, el humo. Ricardo explicó en la reunión que le había dado ese toque azulado mediante un filtro fotográfico frío en una capa de color en Photoshop. Tiene un pequeño virado pero en este caso le funciona bien.
Como miembro del jurado, Ricardo no se vota a sí mismo: se le asigna la media de las otras tres votaciones.
Fotografía geométrica con blancos muy puros que me pareció exquisita en procesado. Me entretuvo mirándola un buen rato. La única duda que me generó fue que, viéndola en pantalla, daba la sensación de que la imagen se inclinaba ligeramente hacia la izquierda, algo que en una fotografía tan geométrica puede resultar muy evidente. También la vi un poco encajonada en el encuadre. Jaume compartió esa sensación.
Fotografía de fauna. Mi análisis fue claro: es una imagen correcta técnicamente, pero no es la temática más adecuada para el blanco y negro. En color posiblemente habría funcionado mucho mejor. No es cuestión de que la foto sea mala, es que el blanco y negro en este caso no aporta nada especial que el color no pudiera dar mejor.
Retrato en blanco y negro nítido y bien ejecutado. En el momento de votarlo me pareció bien, pero revisándolo en contexto con el nivel general del mes, le habría dado algo menos. No porque la foto sea mala, sino porque cuando el nivel general está tan arriba el listón sube para todos. Hay además un pequeño detalle: la oreja aparece ligeramente cortada en el encuadre, algo que en un retrato hay que cuidar especialmente.
Fotografía con una línea compositiva muy marcada como elemento estructural principal y una sensación de cara en la imagen que encontré muy sugerente. El árbol actúa como guía visual y el blanco y negro es una elección acertada: en color no me habría dicho gran cosa. El conjunto funciona bien y tiene una nota alta bien merecida. Es exactamente el tipo de imagen donde el blanco y negro añade algo que el color no habría conseguido del mismo modo.